23 de octubre
El día en resumen
Zenith ha abierto una consulta para un despido colectivo que puede suprimir unos 100 de los 200 puestos de trabajo de su manufactura de Le Locle, porque va a abandonar la gama media para concentrarse en la alta relojería.
En los lanzamientos, Yema combina un tourbillon volante y una indicación de tiempo sidéreo en el Spacegraf, Ochs und Junior presenta una edición de fin de año de su calendario perpetuo de engranajes y Breitling incorpora a su colección permanente el Navitimer Cosmonaute y un nuevo cronógrafo B09 de carga manual.
Zenith abandona la gama media y pone en riesgo la mitad de los empleos de Le Locle

Zenith abrió el 22 de octubre una consulta a la plantilla sobre un despido colectivo en su manufactura de Le Locle, en el cantón de Neuchâtel. Según Le Temps y la AFP, están en juego unos 100 de los aproximadamente 200 puestos de trabajo de la manufactura. Fuera de Suiza, la reducción de la red de distribución internacional y de boutiques puede afectar a otros 100 empleos, lo que eleva el total posible a unos 200.
La marca del grupo LVMH confirmó a la AFP un «proyecto de reposicionamiento estratégico de la Maison» y no dará más detalles hasta que termine la consulta. Según 20 minutes, la consulta dura tres semanas, hasta el 12 de noviembre, y el número final de despidos aún puede cambiar.
El sentido del cambio está claro. Zenith quiere salir de la gama media, donde se sitúa hoy la mayor parte de su oferta, entre 8.000 y 15.000 francos suizos, y concentrarse en piezas de alta relojería, fabricadas en volúmenes más pequeños y vendidas a precios mucho más altos. Le Temps señala como referencia el G.F.J., con el calibre 135, cuyos precios empiezan poco por debajo de los 50.000 francos.
El consejero delegado, Benoît de Clerck, citado por 20 minutes, atribuye la decisión a la fortaleza del franco, a los aranceles de Estados Unidos y a la caída de mercados importantes en Oriente Medio y Asia. En su opinión, el mercado de las marcas de gama media «ha cambiado de forma duradera» y no atraviesa solo una fase difícil. Las cifras del sector apuntan en la misma dirección: las exportaciones suizas de relojes cayeron un 2,8% en 2024 y un 1,7% en 2025, mientras el segmento más caro siguió creciendo.
Para una manufactura fundada en 1865 por Georges Favre-Jacot, y conocida sobre todo por el El Primero, calibre de cronógrafo automático presentado en 1969, el cambio supone rediseñar la colección y reducir la producción. El grupo LVMH podría absorber parte del impacto con traslados internos de personal.
Más información en el sitio web de la marca.
Yema combina un tourbillon volante y el tiempo sidéreo en el Spacegraf

Yema, la marca de Morteau, en el Franco Condado, presentó el 22 de octubre el Spacegraf Heure Sidérale Tourbillon Volant, el modelo de referencia de la serie Millésime 2026, limitado a 150 ejemplares numerados. La caja es de titanio de grado 5, con 42 mm de diámetro y 12,15 mm de grosor, y es hermética hasta 100 metros.
El calibre CMM.32 (Calibre Manufacture Morteau) indica horas, minutos, segundos en el tourbillon volante, a las 6, y tiempo sidéreo, en un disco celeste a las 12. El día sidéreo dura 23 horas, 56 minutos y 4 segundos: es el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta completa respecto a las estrellas, y no respecto al Sol. Como el disco da una vuelta por día sidéreo, gana unos cuatro minutos al día a la hora civil y muestra, en cada momento, la parte del cielo que está sobre quien lleva el reloj.
La marca se inspiró en el círculo meridiano del Observatorio de Besanzón, donde la observación de las estrellas servía para fijar la hora de referencia de los relojeros de la región. En el tourbillon volante, la jaula se apoya solo por debajo, sin puente superior, lo que deja todo el órgano regulador a la vista en la esfera.
Según Yema, el escape utiliza microcomponentes fabricados mediante el proceso LIGA para reducir la fricción, el movimiento resiste campos magnéticos de hasta 2.000 gauss y un barrilete grande y descentrado garantiza 105 horas de reserva de marcha. El movimiento se diseña en Suiza y se monta en Francia. La esfera es negra, con tratamiento PVD y acabado arenado, y los puentes, visibles a través del fondo de zafiro, están grabados con constelaciones.
El precio indicado en el sitio web de la marca es de 16.000 dólares, con entregas previstas para diciembre.
Más información en el sitio web de la marca.
Ochs und Junior cierra sus 20 años con un calendario perpetuo de engranajes

Ochs und Junior, con sede en La Chaux-de-Fonds, ha presentado la Perpetual Calendar Holiday Edition 2026, que cierra el año del 20.º aniversario de la marca. La caja, de dos piezas, es de titanio de grado 5, con 42 mm, pesa 62 gramos sin correa y es hermética hasta 100 metros.
El calendario perpetuo es obra de Ludwig Oechslin, cofundador de la marca, que desarrolló este principio para el Perpetual Ludwig de Ulysse Nardin en 1996. En lugar de las palancas, muelles y levas de los calendarios perpetuos tradicionales, utiliza engranajes: añade nueve piezas y modifica tres en el movimiento base, el automático UN-118 de Ulysse Nardin, con 60 horas de reserva de marcha. Todas las indicaciones se ajustan con la corona, y la fecha avanza o retrocede sin pulsadores auxiliares. El calendario tiene en cuenta los años bisiestos hasta 2100.
La lectura es propia de la marca. La fecha aparece en una espiral de 30+1 orificios alrededor de la esfera, por detrás de los cuales se desplaza un punto de oro blanco; un disco central con cuatro orificios indica el mes y el tipo de año, y un punto naranja señala el año bisiesto. Un punto de control, entre la 1 y las 2, muestra cuándo se puede ajustar la fecha con seguridad.
El precio es de 15.000 francos suizos, sin impuestos. Los pedidos están abiertos hasta el 6 de enero de 2027, con un pago anticipado del 50%, y los realizados antes del 15 de noviembre se entregarán antes de Navidad.
Más información en el sitio web de la marca.
Breitling incorpora el Navitimer Cosmonaute y el B09 de carga manual a su colección permanente

Breitling incorporó el 22 de octubre dos cronógrafos de carga manual a la colección permanente del Navitimer, ambos con caja de acero de 41 mm por 13 mm, bisel bidireccional con regla de cálculo y hermeticidad hasta 30 metros. Según la marca, ninguno de los dos había formado parte de la colección permanente.
El Navitimer B02 Chronograph 41 Cosmonaute conserva la esfera de 24 horas del Cosmonaute que Scott Carpenter llevó en el vuelo orbital de la Aurora 7, en 1962, ahora en acero, con esfera negra y contadores blancos. El calibre de manufactura B02 es de carga manual, con rueda de pilares, embrague vertical y 273 componentes, certificado por el COSC, a 28.800 alternancias por hora y con unas 70 horas de reserva de marcha.
La rueda de pilares controla el arranque, la parada y la puesta a cero del cronógrafo desde una sola pieza. El embrague vertical conecta el cronógrafo al tren de rodaje por fricción, entre dos discos superpuestos, y evita el pequeño salto de la aguja que un embrague horizontal de ruedas dentadas puede provocar al arrancar. En el Reino Unido, el precio es de 7.950 libras con correa de piel.
El Navitimer B09 Chronograph 41 utiliza el calibre B09, también de carga manual y con rueda de pilares, con 244 componentes, certificación COSC y 70 horas de reserva de marcha. No tiene fecha y existe con esfera negra o azul.
Más información en el sitio web de la marca.
Lo que merece atención
La decisión de Zenith confirma una tendencia que las cifras de exportación ya mostraban: el crecimiento se concentra en los relojes más caros, mientras la franja entre unos pocos miles y 15.000 francos pierde terreno. Cuando una manufactura con más de 160 años y un calibre histórico como el El Primero abandona ese segmento, la cuestión pasa a ser qué otras marcas de gama media seguirán el mismo camino y con qué efectos en el empleo del Arco Jurásico. La consulta termina el 12 de noviembre.
En los lanzamientos, Yema y Ochs und Junior muestran dos maneras de llevar una indicación astronómica y un calendario perpetuo a precios cercanos a los 15.000 francos suizos y los 16.000 dólares. Breitling, por su parte, apuesta por la carga manual en una colección conocida sobre todo por sus cronógrafos automáticos.




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