Bugatti en el mundo de la relojería
La historia de Bugatti en el mundo de la relojería es un testimonio de su búsqueda incesante de la excelencia técnica, estética y de la innovación.
A lo largo de 115 años, la marca francesa no solo ha destacado en la ingeniería automovilística, sino que también ha cultivado un vínculo profundo y duradero con la alta relojería, y ha inspirado a algunos de los relojeros más prestigiosos del mundo y colaborado con ellos.

Este vínculo se remonta a 1925, cuando la marca suiza Mido, famosa por sus relojes inspirados en el mundo del automóvil, creó una colección especial que reflejaba la estética de Bugatti. Estos relojes, con cajas de oro en forma de rejilla de radiador y el icónico logotipo rojo "EB", se regalaban a los mejores pilotos, mecánicos y familiares de Ettore Bugatti, y se convirtieron en piezas raras, con menos de 100 ejemplares fabricados a mano.

La relación entre relojería y automóviles volvió a brillar en 1932, cuando Ettore Bugatti encargó a Breguet una serie de cronógrafos para el modelo Type 41 Royale – el automóvil más lujoso jamás construido. Estos relojes de salpicadero, con esfera color crema y la inscripción “Spécial pour Bugatti”, presentaban las características agujas "pomme" de Breguet y un movimiento mecánico con ocho días de reserva de marcha. Una de estas piezas regresó a Breguet en 2016, lo que permitió reforzar el vínculo emocional e histórico entre las dos casas.

A principios de los años 2000, durante el renacimiento de Bugatti, la marca se asoció con Parmigiani Fleurier, lo que dio origen al innovador Bugatti Type 370 – un reloj con esfera lateral, movimiento de carga manual con 10 días de autonomía y una arquitectura inspirada en la caja de cambios del Bugatti Veyron. Este “reloj del conductor” fue recibido inicialmente con escepticismo, pero acabaría siendo distinguido como "Reloj del Año" en 2006, con ediciones especiales que celebraron los modelos Veyron 16.4 y Grand Sport Vitesse.

Más recientemente, en 2019, Bugatti unió fuerzas con Jacob & Co. en una colaboración que llevó aún más lejos los límites de la relojería. Modelos como el Twin Turbo Furious Bugatti Edition y el Bugatti Chiron Tourbillon exploraron nuevos territorios estéticos y mecánicos, e incluso incorporaron autómatas en forma de bloques de motor, indicadores dobles de reserva de marcha y tourbillons voladores, siempre con un diseño fiel a los automóviles de la marca. En particular, el Jean Bugatti destacó como uno de los cronógrafos más sofisticados y complejos jamás creados por Jacob & Co.

Con la llegada del Bugatti Tourbillon – el nuevo hiperdeportivo presentado en 2024 – la colaboración entre la marca automovilística y maestros relojeros suizos alcanzó nuevas cotas. El cuadro de instrumentos analógico del vehículo se desarrolló como una verdadera pieza de relojería, con más de 600 componentes de titanio, zafiro y rubí, concebido con tolerancias de apenas 5 micras. Fijo en el salpicadero, incluso mientras gira el volante, este elemento se ha convertido en el centro visual de la experiencia de conducción y en un símbolo de herencia atemporal.

Inspirado en este nuevo modelo, el Bugatti Tourbillon de Jacob & Co., previsto para 2026, es un reloj limitado a 250 unidades que incorpora diez elementos visuales del coche. Su corazón alberga un bloque de motor V16 en miniatura y funcional, esculpido en un único bloque de zafiro transparente y visible a través de las ventanas delantera y trasera de la caja del reloj – una fusión sin precedentes entre el arte relojero y la ingeniería automovilística.

Con nuevas ediciones que se desvelarán en Ginebra en abril, la alianza Bugatti-Jacob & Co. sigue explorando los límites de la relojería, uniendo siempre innovación, arte y precisión con un sentido del lujo absoluto. Desde los tiempos de Mido y Breguet hasta las vanguardistas creaciones de hoy, Bugatti no es solo sinónimo de coches icónicos, sino también de verdaderas obras maestras del tiempo.





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