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26 de octubre

hace 20 horas
8 min de lectura

El día en resumen


La 12.ª Biennale du patrimoine horloger abre el jueves las puertas de manufacturas, talleres y museos de La Chaux-de-Fonds, Le Locle y Saint-Imier, y Eberhard & Co. se suma abriendo, de forma excepcional, su museo.


Audemars Piguet lanzó hoy The Watch Keepers, una plataforma online propia para la compra y venta de relojes de segunda mano de la marca, verificados y certificados por la manufactura. En los lanzamientos, A. Lange & Söhne celebra los 20 años del Datograph Perpetual con una edición de platino y diamantes, Favre Leuba da al Chief Tourbillon una esfera guilloché a mano y Franck Muller lleva al Vanguard Slim el universo del artista mexicano Amador Montes.


La Biennale du patrimoine horloger abre manufacturas y el museo de Eberhard & Co.


Museo de Eberhard & Co. en La Chaux-de-Fonds
Museo de Eberhard & Co., en la sede histórica de la marca en La Chaux-de-Fonds, abierto al público el 30 y el 31 de octubre durante la Biennale. © Eberhard & Co.

Del 29 de octubre al 1 de noviembre, la 12.ª Biennale du patrimoine horloger convierte las Montañas de Neuchâtel y el Jura bernés en un gran taller abierto. El programa, organizado por la Fondation Urbanisme horloger, reúne 63 visitas, jornadas de puertas abiertas, talleres de iniciación y actividades culturales en La Chaux-de-Fonds, Le Locle y Saint-Imier. Las dos primeras ciudades figuran desde 2009 en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, precisamente por el urbanismo nacido de la relojería.


Entre las manufacturas que reciben visitantes están Patek Philippe, Cartier, incluida su Maison des Métiers d'Art, Audemars Piguet, Tudor, Zenith, con un taller de cronometría, Tissot y Longines. La Biennale muestra también la parte menos visible de la industria: fabricantes de esferas, de cajas y de herramientas, laboratorios de ensayo, escuelas y el COSC, el organismo que certifica los cronómetros suizos. Los independientes están representados, entre otros, por ochs und junior y por Yosuke Sekiguchi. Completan el programa el Musée international d'horlogerie, el Musée d'horlogerie du Locle, en el Château des Monts, y el Musée de Saint-Imier.


Las reservas se cerraron el 23 de octubre y varias visitas ya están completas. El acceso se realiza con el Pass Biennale, que cuesta 10 francos suizos y es gratuito para los menores de 18 años.


Entre las novedades de la Biennale está la apertura del museo de Eberhard & Co., que normalmente solo recibe visitas con cita previa. El 30 y el 31 de octubre, la marca organiza visitas guiadas de una hora, en seis horarios al día entre las 10:00 y las 16:00, en la Maison de l'Aigle, su sede histórica en la avenida Léopold-Robert. El recorrido abarca unos 140 años de historia, desde los relojes de bolsillo de finales del siglo XIX hasta los primeros cronógrafos de pulsera, e incluye archivos, componentes, herramientas y materiales.


Se expondrán dos piezas de 1969 que entraron este año en la colección. La primera es un Contograf, referencia 31504: caja de acero de 43 mm, calibre de carga manual Eberhard 310-82, esfera negra con dos contadores blancos y fecha a las 6. Las escalas taquimétrica y telemétrica están impresas en la cara interior del cristal acrílico y no en la esfera, una solución que libera la esfera de las escalas. La segunda es un reloj broche de oro rosa de 18 quilates, de 16,5 mm de diámetro, con el pequeño calibre de carga manual Eberhard 400, de 4¾ líneas, engastado en un motivo vegetal de esmalte y piedras preciosas.


Más información en el sitio web de la organización.


Audemars Piguet lanza The Watch Keepers para revender relojes de segunda mano certificados por la manufactura


Plataforma The Watch Keepers de Audemars Piguet
The Watch Keepers, la plataforma online de Audemars Piguet para la compra y venta de relojes de segunda mano de la marca, verificados en sus centros de servicio. © Audemars Piguet

Audemars Piguet lanzó el 26 de octubre The Watch Keepers, su programa de relojes de segunda mano certificados (CPO, por sus siglas en inglés). Comienza en Europa y Suiza, y la marca prevé ampliarlo después a otras regiones. Cualquier persona puede consultar la plataforma, pero solo los usuarios verificados pueden comprar o vender.


El funcionamiento es distinto del de un comerciante de segunda mano. El vendedor debe registrar el reloj, verificar el número de serie y presentar una prueba de propiedad; el reloj tiene que haberse vendido por primera vez hace al menos dos años. Después se envía, por mensajería asegurada, a un centro de servicio de la marca, donde los relojeros lo cotejan con los registros de los archivos y califican el estado de la caja, la esfera y el brazalete en una escala de cinco puntos. El vendedor elige entre un precio fijo y un formato de pujas y decide cuándo se publica el reloj. Hasta la venta, el reloj sigue siendo suyo y queda guardado en las instalaciones de Audemars Piguet. Las operaciones se coordinan desde Le Brassus, con centros de servicio regionales.


El comprador recibe una garantía de dos años, un certificado de autenticidad y una funda de viaje. Según Watchonista, solo el vendedor paga comisión y la revisión completa no está incluida: si los relojeros detectan un problema, recomiendan la intervención, que se factura aparte. La plataforma muestra unos cien relojes a la vez.


Marc Montagne, director del programa, afirma que la iniciativa «responde a una fuerte demanda de los coleccionistas y refuerza nuestro compromiso con el largo ciclo de vida de nuestros relojes». Rolex tiene un programa similar desde diciembre de 2022, pero basado en sus distribuidores oficiales. Audemars Piguet, en cambio, se queda con la verificación, la custodia de los relojes y la venta.


La elección tiene consecuencias en el mercado. Según datos de Morgan Stanley y WatchCharts citados por WatchPro, el Royal Oak se negocia en el mercado de segunda mano con una prima media del 37 % sobre el precio de catálogo, mientras que el Royal Oak Offshore está un 23 % por debajo y el CODE 11.59, un 34 % por debajo. Una plataforma con la garantía de la marca puede dar más confianza precisamente a las colecciones que hoy se venden con descuento.


Más información en el sitio web de la marca.


A. Lange & Söhne celebra los 20 años del Datograph Perpetual con platino y diamantes


A. Lange & Söhne Datograph Perpetual referencia 410.136E de platino con brazalete de platino
Datograph Perpetual, referencia 410.136E: caja y brazalete de platino, esfera negra e índices de diamantes talla baguette. Edición limitada a 50 ejemplares. © A. Lange & Söhne

El Datograph Perpetual se presentó en 2006, en platino. Veinte años después, A. Lange & Söhne vuelve a ese metal con la referencia 410.136E, limitada a 50 ejemplares: caja de platino 950 de 41 mm de diámetro y 13,5 mm de altura, esfera negra y un brazalete de platino de cinco eslabones, con superficies alternativamente cepilladas y pulidas, que se cierra con un cierre desplegable doble con pulsadores.


Los índices horarios son 11 diamantes talla baguette, con unos 0,13 quilates en total, incluido un par a las 12. Los índices de las 4 y de las 8 se han suprimido para dejar espacio a los contadores, que tienen acabado rodiado. Las agujas de las horas, de los minutos y del calendario son de oro; el contador de minutos del cronógrafo y el segundero pequeño usan agujas de acero pavonado.


Calibre L952.1 de A. Lange & Söhne visto a través del fondo de zafiro
Calibre L952.1, de carga manual, con 556 componentes, 223 de ellos en el calendario perpetuo, visible a través del fondo de zafiro. © A. Lange & Söhne

El movimiento es el calibre de carga manual L952.1, con 556 componentes, 223 de ellos en el calendario perpetuo, una frecuencia de 18 000 alternancias por hora (2,5 Hz) y una reserva de marcha de 36 horas. El cronógrafo es flyback: con el cronógrafo en marcha, una pulsación en el pulsador de puesta a cero devuelve las agujas a cero y reinicia la medición en un solo gesto. La frecuencia de 2,5 Hz equivale a cinco alternancias por segundo, y eso es lo que permite medir tiempos al quinto de segundo.


El calendario perpetuo indica el día de la semana, la fecha, el mes, el año bisiesto y las fases lunares. Todas las indicaciones avanzan a la vez mediante un único corrector a las 10, protegido por un mecanismo de seguridad. La primera corrección manual no será necesaria hasta el 1 de marzo de 2100, porque ese año, aunque es divisible por cuatro, no es bisiesto. Según la marca, la indicación de las fases lunares solo se desvía un día cada 122,6 años. El precio se facilita bajo petición y el reloj se vende en las boutiques de la marca.


Más información en el sitio web de la marca.


Favre Leuba da al Chief Tourbillon una esfera guilloché a mano


Favre Leuba Chief Tourbillon Guilloché con esfera azul guilloché
Chief Tourbillon Guilloché, de acero, con esfera azul guilloché a mano con motivo grain d'orge. Edición limitada a 25 ejemplares. © Favre Leuba

En 2025, Favre Leuba presentó el Chief Tourbillon, el primer tourbillon de sus 288 años de historia, desarrollado con el relojero Jean-François Mojon. La segunda edición, limitada a 25 ejemplares y con un precio de 26 000 francos suizos, mantiene la caja de acero en forma de cojín, de 41 mm de diámetro y 11,45 mm de grosor, estanca hasta 100 metros, y cambia sobre todo la esfera.


La esfera azul está grabada a mano en un torno de guilloché de finales del siglo XIX, con el motivo grain d'orge, o grano de cebada, formado por líneas que se cruzan. En un torno de guilloché, una roseta metálica guía el movimiento de la pieza contra el buril y el artesano avanza cada pasada a mano; cada esfera requiere entre cinco y seis horas. Los índices están rodiados, con Super-LumiNova, y el segundero pequeño, a las 6, está pavonado a la llama.


El movimiento es el calibre de carga manual FL T01, basado en el Chronode C502, con una frecuencia de 3 Hz y una reserva de marcha de 60 horas. El tourbillon de un minuto tiene una jaula de 14,85 mm de diámetro: al hacer girar el órgano regulador una vez por minuto, reparte entre todas las posiciones los errores que provoca la gravedad cuando el reloj está en vertical. El reloj se entrega con un brazalete de acero de eslabones en H y una correa de caucho FKM azul, intercambiables.


Más información en el sitio web de la marca.


Franck Muller lleva al Vanguard Slim el universo del artista mexicano Amador Montes


Franck Muller Vanguard Slim Amador Montes con esfera color camel
Vanguard Slim Amador Montes, con esfera color camel microgranallada y agujas inspiradas en las alas de la típula. Edición limitada a 60 ejemplares. © Franck Muller

Franck Muller presentó el 23 de octubre el Vanguard Slim Amador Montes, una edición limitada a 60 ejemplares creada con el artista mexicano Amador Montes, natural de Oaxaca, con más de 25 años de trayectoria y más de 130 exposiciones en América, Europa y Asia.


La esfera color camel, con acabado microgranallado, reúne ilustraciones y referencias personales del artista. Las agujas se inspiran en las alas de la típula, un insecto recurrente en la obra de Montes, y la corona rosa retoma uno de los colores de su paleta. La caja en forma de tonel de la colección Vanguard lleva inserciones color caramelo en los flancos, y la correa está integrada en la caja mediante dos tornillos ocultos, en lugar de las habituales barras de resorte. Cada reloj incluye dos correas intercambiables, una rosa y otra color camel, en un estuche diseñado por el artista.


La edición existe en dos tamaños: 41 mm, de acero, por 14 800 francos suizos, y 35 mm, de oro rosa 5N, por 23 000 francos suizos. El movimiento es el calibre automático FM 708, de la propia marca, con 136 componentes.


Más información en el sitio web de la marca.


Lo que merece atención


The Watch Keepers sitúa a la manufactura en el centro del mercado de segunda mano de sus propios relojes: la marca no compra el reloj, pero controla la verificación, la custodia y la venta. Conviene seguir la comisión que se cobra a los vendedores, que no se ha divulgado, el ritmo de expansión fuera de Europa y el efecto en los precios de las colecciones que hoy se venden por debajo del catálogo.


La Biennale llega en un momento delicado para la región: Zenith, que abre su taller de cronometría en Le Locle, está en plena consulta sobre un despido colectivo que podría afectar a la mitad de los puestos de trabajo de la manufactura. Las jornadas de puertas abiertas muestran una industria que depende tanto de las grandes marcas como de los proveedores y de las escuelas que forman a los relojeros. La próxima gran cita del calendario es la ceremonia del GPHG, el 7 de noviembre, en Ginebra.

 
 
 

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