F.P. Journe y Chanel compran EBEL

Movado Group anunció el 7 de octubre un acuerdo vinculante para vender el 95% de EBEL, por 66,5 millones de dólares, a un grupo liderado por Montres Journe, la casa matriz de F.P. Journe, con la participación de Chanel y de Pierre Jacques, que será el director ejecutivo de la marca.
El grupo estadounidense conserva el 5% del capital. Con la marca van las marcas registradas y el resto de la propiedad intelectual, las existencias y la Villa Turque, la casa que Le Corbusier diseñó en La Chaux-de-Fonds. El cierre está previsto para los próximos meses.
La operación

Movado Group, que cotiza en Nueva York, comunicó el 7 de octubre que había firmado un acuerdo vinculante para vender el 95% de EBEL por 66,5 millones de dólares. El importe está sujeto a los ajustes habituales y la operación depende de las condiciones de cierre corrientes en este tipo de transacciones.
El comprador es un grupo liderado por Montres Journe SA, la manufactura de Ginebra que François-Paul Journe fundó en 1999 y que opera con el nombre F.P. Journe. Participan también Chanel, que desde 2018 posee el 20% de Montres Journe, y Pierre Jacques, antiguo director ejecutivo de De Bethune, que asumirá la dirección ejecutiva de EBEL tras la transacción.
La operación se hace en dos pasos. Primero, las marcas registradas y el resto de la propiedad intelectual, las existencias y otros activos dedicados a EBEL pasan a una nueva filial suiza de Movado Group, y los trabajadores dedicados a la marca se convierten en empleados de esa sociedad. En el cierre, el 95% del capital de la nueva filial se transfiere a los compradores. Movado Group mantiene el 5% y prestará servicios de transición a la nueva EBEL, para garantizar la continuidad a clientes y socios.
Para Efraim Grinberg, presidente y director ejecutivo de Movado Group, la venta permite al grupo concentrarse en sus marcas de relojes y joyería de lujo accesible y de moda, dejando EBEL con dueños que tienen conocimiento, compromiso y visión a largo plazo. François-Paul Journe resumió su posición en una fórmula: «el producto, el producto, el producto». Frédéric Grangié, presidente de la división de relojes y alta joyería de Chanel, habló de una inversión que refleja la confianza en el potencial de la marca a largo plazo.
«El producto, el producto, el producto.» — François-Paul Journe

Entre los activos que cambian de manos está la Villa Turque. La casa fue un encargo de Anatole Schwob, industrial relojero de La Chaux-de-Fonds, a Charles-Édouard Jeanneret, que tres años después de terminarla adoptaría el nombre de Le Corbusier. EBEL la compró en 1986, el año de su 75.º aniversario, y la restauró.
Más información en el comunicado de Movado Group.
Más de un siglo de EBEL
EBEL nació el 15 de julio de 1911, en La Chaux-de-Fonds, de la mano de Eugène Blum y de su mujer, Alice Lévy. El nombre es un acrónimo: «Eugène Blum Et Lévy». El reparto de tareas quedó definido desde el principio, con Eugène a cargo de la técnica y Alice de la estética y el diseño de los relojes.
Los primeros reconocimientos llegaron pronto. En 1914, la casa recibió la medalla de oro de la Exposición Nacional Suiza, en Berna, por sus relojes de anillo patentados. En 1925, en la Exposición Internacional de Artes Decorativas de París, la que dio nombre al estilo art déco, fue distinguida con un diploma de Grand Prix por sus modelos de alta joyería.
Charles Blum, hijo de los fundadores, entró en la empresa en 1929 y construyó una red de ventas internacional, que incluía Estados Unidos. En 1930, EBEL estuvo en la primera feria de relojería y joyería de Basilea. Durante décadas fue también proveedora: una unidad propia producía movimientos para otras marcas.
La exigencia técnica formó parte de la identidad de la casa. En 1935, EBEL se convirtió en el primer fabricante suizo en usar el sistema Western Electric, precursor del vibrógrafo y primer aparato para medir la precisión de los movimientos. En 1957 creó el Contrôle Technique des Montres, un conjunto de controles internos de calidad.
La gran expansión llegó con la tercera generación. Pierre-Alain Blum, nieto de los fundadores, asumió la dirección tras una carrera en Estados Unidos. En 1972 comenzó la colaboración con Cartier, para la que EBEL pasó a producir relojes de pulsera. En 1977 lanzó el Sport Classic, con caja integrada y el brazalete de eslabones ondulados conocido como «wave». Siguieron el Sport Chronograph (1982), el cronógrafo con calendario perpetuo (1983), el Beluga (1985) y la colección 1911 (1986).
En esos años, EBEL era el mayor comprador de los movimientos El Primero de Zenith, según SJX Watches. Entre 1970 y 1988, el número de trabajadores pasó de 40 a 700, y las ventas superaron los 150 millones de francos suizos en la década de 1980. La marca adoptó el lema «The Architects of Time», compró la Villa Turque en 1986 y abrió su primera tienda propia en Londres, en 1987.
La notoriedad vino también del deporte y de las artes. EBEL patrocinó la Copa Davis y el European Masters de golf, en Suiza, y tuvo como embajadores a los tenistas Stefan Edberg, Boris Becker y Andre Agassi y a los golfistas Bernhard Langer, Greg Norman y Colin Montgomerie. Se asoció además a nombres como Leonard Bernstein, Barbara Hendricks, Madonna, John Malkovich y Dennis Hopper.
Los años noventa invirtieron la trayectoria. La diversificación fuera de la relojería salió mal y, en 1994, Investcorp se convirtió en dueña de la marca. En 1995 EBEL aún presentó el calibre 137, un movimiento de cronógrafo para la colección 1911, al que siguieron los calibres 139, 240 y 288. Pierre-Alain Blum salió en 1996, poniendo fin a 85 años de gestión familiar. En 1999, LVMH compró EBEL y Chaumet a Investcorp por 460 millones de dólares, y en diciembre de 2003 anunció la venta de EBEL a Movado Group, por 61,5 millones de francos suizos.
EBEL en fechas
1911: fundación en La Chaux-de-Fonds, por Eugène Blum y Alice Lévy.
1914: medalla de oro en la Exposición Nacional Suiza, en Berna.
1925: diploma de Grand Prix en la Exposición de Artes Decorativas de París.
1935: primer fabricante suizo en medir la precisión con el sistema Western Electric.
1972: inicio de la producción de relojes para Cartier.
1977: lanzamiento del Sport Classic.
1983: cronógrafo con calendario perpetuo.
1986: colección 1911 y compra de la Villa Turque, en el 75.º aniversario.
1994: Investcorp compra la marca.
1995: calibre 137.
1999: LVMH compra EBEL y Chaumet.
2003: venta a Movado Group.
2026: acuerdo de venta del 95% al grupo liderado por Montres Journe.
Lo que está en juego
El precio es el primer dato a retener. Los 66,5 millones de dólares por el 95% valoran EBEL en unos 70 millones, una cifra próxima a la que Movado Group pagó hace más de veinte años. En el análisis que publicó el 8 de octubre, SJX Watches califica la operación de sorpresa y señala que dos décadas de intentos de relanzamiento no devolvieron a la marca la dimensión que tuvo.
La composición del grupo comprador es el segundo. Según el mismo análisis, cada parte aporta una competencia: Chanel el capital, François-Paul Journe el conocimiento relojero y Pierre Jacques la gestión. Como Chanel ya es accionista de Montres Journe, la compra prolonga una alianza existente.
Queda por conocer qué quieren hacer los nuevos dueños con EBEL: el comunicado habla de una nueva fase de crecimiento, sin adelantar planes de producto, de posicionamiento ni de precio. La primera señal llegará con el cierre de la operación y con las decisiones iniciales de Pierre Jacques.




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