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Open Heart | Fecha | 1810 | Oro

hace 10 horas
5 min de lectura

Serie: GRANDES COMPLICACIONES

Por: Sílvio Pereira




Ficha técnica


Reloj de bolsillo tipo Lépine en oro de 18 kt, de 1810, Fecha y open heart


- Horas y minutos a las 6

- Fecha a las 9

- Gallo (puente de volante) y volante a la vista a las 12

- Pintura de paisaje campestre a las 3


- Número de serie: 2592

- Manufactura: Anónima

- País: Suiza

- Calibre: Doble platina. Sin número

- Protección del movimiento: Tapa trasera de oro

- Tipo de escape: Rueda catalina (de paletas)

- Volante: latón con muelle espiral y gallo superpuesto, a la vista por la esfera

- Reserva de marcha: 30 horas

- Frecuencia: 18 000 A/h

- Rubíes: No tiene

- Material de la caja: Oro de 18 kt

- Esfera: esmalte sin imperfecciones ni pelos

- Pequeño segundero: No tiene

- Colgante: A las 12

- Diámetro de la caja: 50,0 mm

- Grosor: 20,0 mm

- Peso: 83,61 g

- El muelle real se arma con llave, directamente en el mecanismo a través de un orificio en la esfera

- Agujas: Estilo Breguet. Ajuste hecho directamente en el eje de las agujas a través de la esfera

- Numerales: Horas - tipo Breguet. Minutos - índices en forma de chemin de fer

- Cristal: En óptimo estado.

- Numeración de la caja: 2592


Valoración general - Reloj de gran complicación, con más de 210 años, en inmaculado estado de conservación.


Innovación, complejidad técnica y rareza


En términos de innovación, este reloj vino a dejar a la vista, de forma permanente, colocado en la esfera y aun así protegido por el cristal, su «corazón», es decir, su puente de volante (gallo) y el propio volante con sus sucesivas oscilaciones alternas, casi hipnóticas, que hacen las delicias de los amantes de la relojería mecánica. Básicamente, de manera inconsciente o no, el creador de esta característica vino a dar «vida» a los relojes. Normalmente solo sabemos que un reloj está en funcionamiento si lo acercamos al oído para escuchar su tictac característico o, si la hay, por el movimiento de la aguja de los segundos. A partir de esta innovación, los relojes que poseen esta función cobraron vida, ya que nos permite, además de apreciar el vaivén del volante, comprobar si el reloj está funcionando o no.


Hoy en día, con la sofisticada tecnología de que disponemos, parece una complicación relativamente sencilla de ejecutar, pero hace más de 200 años, con las limitaciones inherentes a la inexistencia de una tecnología apoyada en sofisticados medios electrónicos e informáticos, el simple hecho de colocar el conjunto puente/volante visible en la esfera era una realización de extrema complejidad.


Desde mediados del siglo XVI, el conjunto volante/espiral se colocaba en la segunda platina y quedaba fijado y protegido por su puente, también conocido como «gallo». Ese conjunto solo podía verse por el reverso del reloj, al abrir la tapa o las tapas que lo protegían.


Típico reloj del siglo XVII con el volante y su «gallo» vistos por el fondo del reloj.


Técnicamente, era muy difícil invertir todo el mecanismo y colocar el conjunto puente/volante en la parte delantera de la platina, donde se fijaba la esfera. Primero, y quizá la mayor dificultad, fue cambiar el paradigma, pues estaba institucionalizado entre los relojeros de la época que no tenía sentido que este mecanismo quedara a la vista de todos; después, la dificultad técnica era alterar toda la estructura orgánica del mecanismo del reloj. Con la capacidad inventiva, la tenacidad y la resiliencia que caracterizan a los relojeros, hubo alguien a quien se le ocurrió tocar el paradigma y hacer algo diferente, obligando a cambiar mentalidades, aportando belleza al reloj y dándole «vida». Así nació este primer «Open Heart» de la historia de la relojería.


La intención de los creadores sería hacer algo diferente que llegara a los usuarios, pero, como en casi todo lo que a la relojería se refiere, las mayores invenciones solo llegarían a ser apreciadas y aplicadas pasados algunos siglos, y el open heart no es una excepción. No hay constancia de que se produjera ningún otro de estos relojes durante cerca de 100 años, hasta que la empresa suiza Hebdomas, a finales del siglo XIX, aprovechó el concepto y colocó en la esfera, a la vista de todos, el corazón del reloj.


A principios del siglo XX, la empresa suiza Corvoisier Fréres, aprovechando la invención de Breguet de finales del siglo XVIII, creó un tourbillon y colocó la jaula que contiene el conjunto escape/volante en la esfera del reloj.


Tourbillon de bolsillo fabricado por Corvoisier Fréres para Tiffany en 1905 (ejemplar de la colección del autor)


Tras minuciosas investigaciones realizadas por el autor, no fue posible identificar ningún otro ejemplar idéntico o parecido a este reloj, lo que nos lleva a suponer que, o es pieza única, o habrá, eventualmente en colecciones privadas, muy pocos ejemplares, lo que hace de este reloj una pieza muy rara y, por ello, bastante valiosa.

Hebdomas | 1902 | Plata







Ficha técnica


Reloj de bolsillo tipo Lépine en plata, de 1902, open heart y 8 días de reserva de marcha.


- Horas y minutos a las 12

- Puente de volante y volante a la vista a las 6

- 8 días de reserva de marcha


- Número de serie: No tiene

- Manufactura: Hebdomas

- País: Suiza

- Calibre: Puentes clásicos. Sin número

- Protección del movimiento: Tapa trasera de plata

- Tipo de escape: Áncora suiza

- Volante: Bimetálico termocompensado con espiral Breguet

- Reserva de marcha: 30 horas

- Frecuencia: 18 000 A/h

- Rubíes: 15

- Material de la caja: Plata

- Esfera: esmalte sin imperfecciones ni pelos

- Pequeño segundero: No tiene

- Colgante: A las 12

- Diámetro de la caja: 43,8 mm

- Grosor: 15,4 mm

- Peso: 65,61 g

- El muelle real se arma mediante la corona a las 12

- Agujas: En forma de pera. Ajuste mediante la corona, con desbloqueo de la tija por pulsador a las 11

- Numerales: Horas - romanos. Minutos - índices

- Cristal: En óptimo estado.

- Numeración de la caja: No tiene


Valoración general - Reloj con ocho días de reserva de marcha, volante y puente de volante a la vista, en excelente estado de conservación.


El Open Heart en la actualidad


Esta innovación nunca fue muy apreciada por los fabricantes de relojes de mayor prestigio; es un poco incomprensible, pero es la realidad. A nuestro entender, una ventana en la esfera que permita ver el corazón del reloj le confiere dinamismo y lo vuelve «vivo». Son opciones...


De ellos, solo Zenith y, en un grado algo inferior, Rado hicieron una aproximación a este terreno. A continuación presentamos algunas marcas que se han destacado por ofrecer esta característica en algunos de sus modelos.



Zenith Chronomaster El Primero Open Heart


Rado True Open Heart



Raymond Weil Freelancer Open Aperture Watch



Frederique Constant Ladies Automatic Heart Beat



Edox Lapassion Open Heart




Hamilton Jazzmaster Open Heart Auto



Seiko Premier Novak Djokovic Automatic Limited Edition



Claude Bernard Classic Automatic





Tissot Tradition Powermatic 80 Open Heart



Ingersoll Hawley Automatic I04605






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