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Triple calendario | Fases de la luna | Acero revenido pulido | 1895

hace 8 horas
11 min de lectura

Serie: GRANDES COMPLICACIONES


Por: Sílvio Pereira

Triple calendario con fases de la luna - 1



- Reloj de bolsillo tipo Lépine de gran formato. Triple calendario con fases de la luna. Fechado en 1895

- Funciones: horas, minutos, segundos, día del mes, día de la semana, mes y fases de la luna

- Número de serie: no tiene

- Manufactura: anónima

- País - Suiza

- Calibre: formato de puentes clásicos. Sin número

- Protección del movimiento: guardapolvo de acero revenido.

- Tipo de escape: áncora suiza

- Volante: bimetálico termocompensado, con espiral Breguet

- Reserva de marcha: 36 horas

- Frecuencia: 18000 A/h

- Rubíes: 15

- Material de la caja: acero revenido pulido

- Esfera: esmalte sin imperfecciones ni pelos

- Pequeño segundero: a las 6

- Días del mes: a las 9

- Meses: a las 12

- Días de la semana - a las 3

- Fases de la luna: a las 6

- Diámetro de la caja: 66,2 mm

- Grosor: 21,9 mm

- Peso: 199 g

- Al muelle real se le da cuerda mediante la corona a las 12.

- Agujas: estilo Luis XV. Accionadas por la corona con pulsador de desbloqueo de la tija a la 1 en punto.

- Numerales: romanos para las horas, arábigos para los intervalos de cinco minutos e índices estilo «chemin de fer» para los restantes.

- Segundos: arábigos para los intervalos de cinco e índices para los restantes.

- Cristal: en óptimo estado.

- Numeración de la tapa de la caja: no tiene


Valoración general - Reloj de triple calendario con fases lunares en inmaculado estado de conservación.

Triple calendario con fases de la luna - 2



El reloj con calendario


Todos sabemos que el año tiene 365/6 días, meses con distinto número de días y que uno de ellos, febrero, además cambia cada cuatro años. Como se entiende enseguida, esto fue un verdadero problema para la creación de relojes que pretenden mostrar no solo la hora, sino también la fecha.


La creación del calendario


La división del calendario en meses comenzó con los romanos. En la Antigüedad tenían un año dividido en diez meses diferentes, más algunos periodos intercalados. Curiosamente, la duración del año la decidía el Pontifex (miembro de un colegio de sacerdotes de la antigua Roma). Como era de esperar, ese sistema generó una gran confusión.


Con Julio César (100 a. C. - 44 a. C.), que era Pontifex Maximus en el 46 a. C., el calendario fue reformado para ser más preciso. El nuevo sistema, llamado calendario juliano, era más exacto y se componía de 12 meses.


Primer calendario juliano


Además de los diez meses tradicionales, con un febrero de 28 días, los dos nuevos recibieron su nombre en homenaje a la dinastía César. Por eso los dos nuevos meses tomaron los nombres de julio y agosto, correspondientes a los dos emperadores, Julio y Augusto, que formaron la dinastía César.


Estos dos nuevos meses hicieron que los otros cuatro meses, hasta el final del año, resultaran imprecisos en cuanto al significado de su nombre. Septiembre, que era el séptimo mes, pues su nombre deriva de «septem», pasó a ser el noveno, y así sucesivamente.


Este nuevo sistema era mucho más preciso que el anterior. Sin embargo, no tuvo en cuenta que el tiempo solar es seis horas superior al previsto por el calendario juliano «básico».


Este problema no se resolvió hasta 1500 años después.


El calendario que usamos hoy fue introducido en 1582 por el papa Gregorio XIII (1502-1585) y fue una actualización del calendario juliano; se denomina «gregoriano» en su honor.


Papa Gregorio XIII


Este sistema se introdujo tras los cálculos de los astrónomos, que determinaron que el calendario juliano era impreciso, hasta el punto de que durante los 1500 años de su uso se produjo un desfase de varios días respecto al tiempo solar.


A Gregorio XIII no le interesaba la astronomía en sí: solo quería que la Pascua cayera cada año lo más cerca posible del equinoccio de primavera. Su solución fue añadir un día extra cada cuatro años para mantener el calendario sincronizado con las estaciones.


El calendario en el reloj


Los relojes más básicos indican solo la hora, pero otros presentan otras funciones a las que se ha dado el nombre de «complicaciones». Una de las variedades más comunes de complicación es la de la fecha.


Una complicación de fecha puede ser tan simple como el día del mes en una ventanilla de la esfera o tan sofisticada como una complicación de calendario perpetuo. En comparación con otras complicaciones más complejas, como un tourbillon o las fases de la luna, la complicación de fecha es relativamente sencilla. Sin embargo, la complicación de calendario perpetuo es una de las versiones más complejas de una complicación de fecha. Se parece un poco a una complicación de calendario anual, que muestra el día del mes, el día de la semana y el mes. La diferencia entre el calendario perpetuo y el anual está en la forma en que se activa la función. Un calendario anual requiere un ajuste manual una vez al año para tener en cuenta el año bisiesto. En cambio, la complicación perpetua se encarga del año bisiesto. Por tanto, puede funcionar correctamente sin ajuste manual durante cientos de años. Una de las complicaciones más fascinantes e intrincadas de un reloj es la del calendario perpetuo.


Como ya hemos visto, los relojes pueden presentar hasta tres tipos de calendario, representados por pequeñas ventanillas o esferas que normalmente muestran la fecha, el día de la semana y el mes. Un calendario simple cuenta 31 días. Como tal, no puede distinguir si el mes tiene 28, 29 o 30. Después está el calendario anual, que se ajusta al calendario de 12 meses y distingue los meses de 30 o 31 días, pero requiere una puesta a punto anual cuando el calendario cambia en febrero. La joya de la corona es el calendario perpetuo, que está programado para mostrar la fecha correcta incluso en los años bisiestos, durante muchos años.


Historia del reloj con calendario perpetuo


Aunque el mecanismo de calendario perpetuo ya fue empleado en relojes en 1695 por Tompion


Thomas Tompion


y por su sucesor Graham


George Graham


a Thomas Mudge se le cita con frecuencia como la primera persona que lo adaptó a un reloj de bolsillo.


Thomas Mudge


Actualmente solo se conocen dos relojes de calendario perpetuo de Mudge: el n.º 525, que está en una colección privada, y el n.º 574, que se expone en el Museo Británico y cuya caja original de oro lleva el contraste del año 1764.


Thomas Mudge 525, vendido el 7 de julio de 2016 por Sotheby's por 60 000,00 £



Thomas Mudge n.º 574, expuesto en el Museo Británico


En 1981, el Dr. George Daniels escribió un artículo sobre Thomas Mudge para Antiquarian Horology y atribuyó el año 1762 al movimiento del reloj n.º 525. El que se encuentra en el Museo Británico está fechado en 1765, apenas tres años después. A pesar de los primeros ejemplos de aplicación del calendario perpetuo en relojes, no se conoce, con un mínimo grado de fiabilidad, ningún reloj de calendario perpetuo completo anterior a 1762. Durante muchos años se dio por sentado que Abraham Louis Breguet había sido el primero en incorporar un calendario perpetuo, cuando en 1783 inició la construcción de su famoso «Marie Antoinette», que lo incluía.


Los dos relojes de calendario perpetuo de Mudge, los n.º 525 y 574, son mecánica y visualmente similares. Se prestó mucha atención al diseño de la esfera para garantizar que fuera práctica y fácil de leer. El día del mes lo indica un marcador de oro situado sobre la posición de las 12, que se lee en un disco giratorio; este anillo está diseñado para tener en cuenta el número correcto de días del mes. Hay una gran abertura para las fases de la luna y dos aberturas mayores más abajo, a izquierda y derecha. La abertura izquierda muestra los meses del año, cada uno con su número de días grabado debajo. Febrero tiene su propia esfera auxiliar, que indica la duración del mes y el año bisiesto. La abertura del lado derecho muestra los días de la semana. También es notable que ambos Mudge, los números 525 y 574, tienen un cilindro de rubí, ya que fue uno de los primeros relojeros en incorporar esta importante evolución técnica.


Thomas Mudge (1715-1794) nació en Exeter y más tarde fue enviado a Londres, donde el 4 de mayo de 1730 entró como aprendiz de George Graham. En 1738 Mudge montó su propio negocio cerca de Graham, en Fleet Street. En 1750 se unió a Mudge William Dutton, que también había sido aprendiz de Graham, de cuyo taller salió en 1746. Al principio sus relojes siguieron firmándose «Thomas Mudge», pero en la década de 1760 la firma pasó a ser Mudge & Dutton.


La invención del escape de áncora por Thomas Mudge en 1757 consolidó su reputación como uno de los relojeros más importantes de Inglaterra.



Plano detallado del escape de áncora de Thomas Mudge


Más de 250 años después, el escape de áncora sigue dominando la producción de relojes mecánicos en todo el mundo. Además de sus innovaciones en cronometría de precisión, Mudge construyó también el que puede considerarse el primer reloj con ecuación del tiempo, el primero con calendario perpetuo y el primero con realimentación en el tren de engranajes. En 1771 Mudge se trasladó a Plymouth, donde siguió trabajando en el perfeccionamiento de sus cronómetros marinos.


Los distintos tipos de presentación de la fecha en los relojes


Los relojes con una función de calendario simple no tienen gran complejidad de fabricación. El mecanismo de día del mes/día de la semana tampoco añade prácticamente nada al coste de un reloj.


Reloj con fecha simple


Aunque los modelos más sencillos tengan una función de fecha doble, que muestra tanto el día del mes como el de la semana, la complicación de fecha es muy apreciada en relojería y ha sido fundamental en el diseño de muchos relojes de lujo.


Reloj con fecha doble


Obsérvese, por ejemplo, este bello Glashutte Original Senator Panorama Date, que combina el diseño elegante e inesperado de su esfera y la indicación de fecha de doble disco con un indicador de fases de la luna.



El verdadero problema es que estos mecanismos simples no tienen forma de diferenciar los meses de 28/29, 30 o 31 días, por lo que es necesario ajustarlos manualmente en febrero, abril, junio, septiembre y noviembre. La mayoría de los relojes más sencillos presenta esta función simple de día del mes y día de la semana, o solo el día del mes.


En el siguiente escalón tenemos el llamado calendario anual.


La función de calendario anual se introdujo a finales del año 1900. También se llama fecha triple y puede identificar automáticamente los meses de 30 y 31 días, pero no puede añadir un día a febrero en el día bisiesto, cada cuatro años.

Uno de los relojes que incluyen esta complicación es el bello calendario anual Corum Admiral's Cup Legend 42.



Como se puede observar, este reloj luce el icónico diseño de 12 lados típico de la marca. La fecha se presenta mediante una subesfera a las seis, para los meses, y una aguja central que indica el día del mes sobre la elegante esfera con motivo guilloché vertical de grano de cebada.


Por tanto, este tipo de reloj solo tendrá que ajustarse manualmente una vez al año, en febrero.


El tercer grupo de relojes, el más completo y complicado, es el que incorpora el llamado calendario perpetuo. Es decir, mediante una intrincada serie de mecanismos llamados «ecuación del tiempo», son capaces de ajustar también los años bisiestos.


Algunos son tan avanzados que pueden calcular el tiempo solar, que el calendario gregoriano no contempla, porque nuestro sistema actual es casi perfecto, pero no del todo.


Así, un calendario perpetuo debe ser, de verdad… perpetuo. Tendrá formas de resolver ese problema, de modo que el año civil se mantenga coherente con el año astronómico, y funcionará hasta el año 2100.



Arriba podemos observar un ejemplo de reloj con calendario perpetuo: el Audemars Piguet Classique Perpetual Calendar, un precioso y elegante reloj con caja de platino que muestra su complejo e hipnótico calibre a través del fondo de cristal de la caja.


Hay otro nivel en la precisión de la fecha: el último tipo de reloj utiliza un mecanismo de corrección que aborda la gran cuestión del cálculo del año bisiesto secular.


Hablamos de los relojes de calendario perpetuo secular. Solo hay unos pocos en producción —son excepcionalmente raros— y, bueno, si los calendarios perpetuos son excepcionales, estos relojes alcanzan un nivel de locura relojera sin igual.


Entonces, ¿qué es un año bisiesto secular? El calendario gregoriano, con toda su complejidad, no es perfecto. Hay un pequeño error residual, que el ciclo gregoriano corrige cada cien años.


En suma, para corregir ese pequeño desajuste residual, el sistema gregoriano introdujo también un ciclo de salto secular único. Solo los años seculares divisibles por 400 se consideran bisiestos. Por tanto, los años seculares 1700, 1800, 1900, 2100, 2200 y 2300 no fueron o no serán bisiestos, y tienen solo 28 días en febrero, mientras que 2000 lo fue y 2400 lo será.


Como cabe imaginar, este nivel adicional de complejidad, aunque aborda un error mínimo, causa estragos en los ordenados sueños mecánicos del relojero típico.


La presencia de esta otra excepción significa que los calendarios perpetuos necesitan una regulación adicional que sepa exactamente cuándo se produce el año bisiesto y cuándo no en relación con el periodo secular.


Así pues, si combinar engranajes y ruedas para calcular un calendario perpetuo «simple» no fue la tarea más fácil, permitir que un mecanismo calcule esa excepción resulta casi imposible.


Pero algunos fabricantes lograron tal hazaña.



Arriba tenemos uno de los pocos relojes de pulsera en producción (actualmente existen tres en la historia) con esta extraordinaria complicación: el Calendario Secular Perpetuo de Svend Andersen. Este reloj está programado para ser exacto hasta el año 2400, una hazaña que algunos pueden considerar superflua. El reloj tendría que funcionar de forma continua hasta entonces; el problema es que todos los relojes deben limpiarse y lubricarse cada cinco a diez años…


El reloj de los 10 000 años


Si se piensa que no puede haber nada más preciso que esto, es un error. Aunque, en este caso, no se trate de un reloj de pulsera.


Existe un proyecto para construir un reloj mecánico que funcionará durante 10 000 años.


Este ambicioso proyecto cuenta con el apoyo de Jeff Bezos, hasta hace muy poco el hombre más rico del mundo.


El Reloj de los 10 000 Años lo está creando la Long Now Foundation. Este reloj pretende funcionar durante 10 000 años, y como los primeros vestigios de nuestra civilización moderna datan de hace unos 6000 años, no cuesta entender que se trata de una empresa ambiciosa.



Prototipo del reloj de los 10 000 años


El reloj fue diseñado para generar su propia energía a partir de energía solar y térmica; se cree que esas fuentes por sí solas generarán energía suficiente para mantenerlo en funcionamiento, pero se animará a los visitantes a darle cuerda para que pueda mostrar la hora actual. Es un proceso que ahorrará energía y permitirá comprobar cuántos visitantes han interactuado con el reloj.


El reloj está todavía en fase de construcción, pero se han construido prototipos, como el presentado arriba, como pequeña muestra de cómo será el resultado final.


El primer reloj de pulsera con calendario perpetuo


Patek Philippe fue el creador del primer reloj de pulsera con calendario perpetuo. Produjo el primer movimiento compacto de calendario perpetuo en 1898, para un reloj colgante de señora. En 1925, un rico coleccionista de relojes Patek Philippe llamado Thomas Emery encargó el primer reloj de pulsera con esta complicación.


Primer reloj de pulsera con calendario perpetuo de Patek, de 1925. Ref.: 97975


Patek Philippe utilizó el mismo calibre compacto de 34,4 mm creado en 1898. Patek tardó dos años en producir este intrincado reloj.


Breguet fue la segunda marca en crear un reloj de pulsera con calendario perpetuo, solo unos años después, en 1929.


Primer reloj de pulsera con calendario perpetuo de Breguet, de 1929


Su movimiento compacto era aún más pequeño que el de Patek Philippe: medía solo 22,5 mm.


Le siguió Jaeger-LeCoultre, que varios años después, en 1937, también construyó el suyo.


Primer reloj de pulsera con calendario perpetuo de Jaeger LeCoultre, de 1937


Se cree que este reloj exclusivo, de calendario perpetuo y forma rectangular, fue creado para conmemorar la asociación entre Antoine LeCoultre y Edmond Jaeger que dio lugar a la marca Jaeger LeCoultre.


La complicación de calendario perpetuo a través de las décadas


Como el reloj de pulsera de calendario perpetuo original fabricado por Patek Philippe, la mayoría de los primeros relojes perpetuos solo se fabricaban por encargo. A partir de la década de 1940 aumentó la producción en serie de relojes de calendario perpetuo. A partir de la década de 1960 empezaron a fabricarse los primeros relojes de calendario perpetuo automáticos. Otro momento significativo para la complicación de calendario perpetuo llegó en 1985. Ese año, IWC realizó uno de los avances más profundos en el mecanismo de la complicación: diseñó un calibre sincronizado que utiliza una única corona para el ajuste, como en un reloj más sencillo.


Ejemplar de un IWC Portuguese calendario perpetuo en el que todos los ajustes se hacen con la corona


Hoy la complicación sigue fascinando a relojeros y aficionados a los relojes. Algunos de los relojes más elaborados y caros presentan la complicación de calendario perpetuo, lo que los hace sumamente valiosos.


La función de calendario perpetuo no sirve únicamente al propósito práctico de mostrar el día, la fecha y el mes sin ajustes. Sirve para elevar el arte de la alta relojería.


Algunos modelos icónicos



Patek Philippe


Breguet


Audemars Piguet


Jaeger LeCoultre


IWC Pilot




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